Las condiciones que causan las muertes súbitas en atletas difieren según la edad de los deportistas. “En menores de 35 años (punto de corte arbitrario, justificado apenas desde la estadística) las principales causas son enfermedades hereditarias como la miocardiopatía hipertrófica y la displasia arritmogénica de ventrículo derecho. Estas enfermedades se encuentran distribuidas en toda la población, por lo que tanto un deportista de élite como un aficionado puede ser víctima de muerte súbita”, comentó el cardiólogo y especialista en medicina del deporte, doctor Roque González.
En los mayores de 35 años, la mayoría de los eventos graves se deben a síndromes coronarios agudos, más frecuentes en personas con alta prevalencia de factores de riesgo coronarios (tabaquismo, diabetes, hipertensión arterial, dislipemias, sobrepeso - obesidad, estrés, sedentarismo), que no se ejercitan regularmente, al igual que los “deportistas de fin de semana” (weekend warriors).
“Están más expuestos a sufrir estos cuadros porque frecuentemente escogen actividades de alta intensidad (como el fútbol, por ejemplo), cuentan con una baja condición atlética debido a la falta de preparación física específica. Además, hay otras situaciones que las potencian: las temperaturas extremas, la proximidad con las comidas y el tabaquismo”, destacó.
“La posibilidad de que un deportista tenga un evento cardiovascular en plena práctica deportiva, hace necesario que cada institución tenga un plan claro para actuar en esta emergencia: asegurarse de que el paciente sea correctamente atendido y trasladado de urgencia a un centro asistencial dotado de infraestructura necesaria para su correcta atención (sala de cuidados intensivos, sala de hemodinamia y otros)”.